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sábado, 12 de febrero de 2011

CUENTO ERÓTICO


HISTORIA EN EL METRO

Aquella mañana el despertador sonó de manera diferente en sus oídos, más la chica no le dio ninguna importancia, se levantó restregándose los ojos, como cada mañana y llegó a la ducha casi por inercia, se quitó el tanga y abrió el grifo, el sonido melódico del agua cayendo sobre la bañera le hacía cosquillas, se metió debajo del chorro potente despertando a aquel día fresco de últimos de Noviembre. Acarició todo su cuerpo con la alcachofa de la ducha y se sintió acariciada por miles de dedos masculinos, mientras una de sus manos dirigía el artefacto aquel, la otra amasaba la espuma del gel por toda su piel, desde el cuello hasta los tobillos su mano masajeaba, acariciaba su cuerpo, milímetro a milímetro, comenzó a frotar suavemente su bosquecito perfecto, y uno de sus dedos se abrió paso entre sus labios frotando y lavando bien su rajita recién despierta, siguió acariciándolo y de pronto sonó la segunda llamada del despertador... Uuuff, era tarde ya, y con prisa fue quitando toda la espuma de su cuerpo un poco excitado... Se seco con premura.... salió corriendo desnuda hasta el cuarto y abrió el cajón de la ropa interior, cogió uno de sus tangas, el primero que encontró y se lo colocó sin mirar, luego la falda, el sujetador y la camisa, se calzo unos zuecos de tacón de aguja y volvió al baño... Se maquilló automáticamente, y se peinó casi sin mirarse al espejo... creo que sabía que estaba guapa... cogió el bolso y la carpeta y salió de su casa sin pensar en nada...En el ascensor, su mirada fue hacía el espejo y entonces notó que su mirada era un poco lasciva ese día... y sintió un cosquilleo en su entrepierna, en ese momento tuvo la sensación de que pasaría algo especial. Salió a la calle y se colocó las gafas de sol, fue caminando acelerada hasta la boca del metro, bajó las escaleras casi a saltitos, pasó por la taquilla sonriendo a aquella desesperada que parecía estar esperando un príncipe azul, empujó con morbosidad el barrote de entrada... Ummmmm, en un momento quedaba justo a la altura de su pubis... aceleró el paso aun más, casi corriendo bajó las escaleras mecánicas para llegar al anden... ya estaba allí... aquella figura llevaba días provocando su atención, siempre estaba al otro lado, en el otro anden, y ese día......... Uf... Dios, estaba en el suyo, comenzó a excitarla la coincidencia... ahora no le tenía enfrente, le tenía a 5 metros, a su lado... Se escuchó el silbato y la vocecita ronca... El tren estaba llegando a la estación... sus piernas temblaban, y se colocó para entrar en el vagón... Vio, como él se colocaba para entrar por la puerta de al lado, pero en su mismo vagón... Se abrieron las puertas y entraron, creo que los dos a la vez, y al buscar sitio coincidieron, los dos se colocaron al fondo, justo uno enfrente del otro... Sus ojos no podían dejar de mirarlo, comenzó mirándole los zapatos, unos náuticos blancos preciosos, subió por su pantalón vaquero desteñido y sus ojos se pararon en una entrepierna apretada, en la que creyó ver que algo vivía dentro de ese vaquero, imaginó un slip pegado a sus caderas marcando un sexo casi increíble, duro, caliente, brillante... siguió subiendo por una camisa blanca, impecablemente blanca, arrugada, como las que se llevan hoy día, llegó al último botón que tenía abrochado y observó su pecho, debía ser suaveeeeee… Lo intuía... le hubiera gustado acariciarlo con la punta de sus dedos, amplió su mirada y vio sus hombros perfectos, sus brazos fuertes sin llegar a ser musculosos de gimnasio, aun subió más su mirada para ver su cuello, precioso... y luego su barbilla, sus orejas... se centró y fijó su vista en sus labios, eran carnosos y parecían estar invitándola a besarlos... que digo a besarlos... a comerlos, su mirada se desplazó hacia arriba recorriendo su nariz, pequeña, perfecta y aun más arriba... sus ojos.....sus claros ojos... y allí se quedó anclada cuando descubrió que él le mantenía la mirada... la estaba mirando con aquellos ojos azules, limpios, directamente, por un momento quiso huírsele, pero algo la retuvo en su mirada... comenzaron a indagarse mutuamente, por un momento ella creí derretirse, que la iba a derretir solo de aguantarla, pero su instinto le decía que pasaría algo bonito, así que se abandono a aquellos ojos, mientras sentía que él se abandonaba a los suyos... Ella tenía tres estaciones por delante... y su mente corría como nunca se había imaginado... Sus ojos comenzaron a lanzarle mensajes con prisas, necesitaba saber si le estaba pasando lo mismo que a ella, sentía escalofríos, su piel estaba erizada, sus pezones duros... notaba como se abultaban bajo su camisa, se estrellaban contra el relleno de aquel sujetador de blonda azul, comenzaban a doler con el contacto y entre sus muslos sentía un cosquilleo intermitente, los presiono para contener los latidos que comenzaba a sentir, de pronto el tren frenó... entraba en la primera estación, ella se soltó de la barra y se dejó arrastrar por la inercia hasta él, chocó contra su pecho como si en realidad hubiera sido el impulso de la frenada del tren, sus brazos no intentaron parar el contacto y él... atento, abrió los suyos sujetándola por la cintura, su olor era como el del paraíso soñado, ella cerró los ojos un segundo y todo un mundo de sensaciones atravesó por su mente, un mundo de sueños inundó su cuerpo, sintió un escalofrío escandalosamente placentero, sus latidos se aceleraron y su entrepierna comenzó a sudar, los abrió y directamente le miró a los ojos con deseo, pensó (no sé si es lo correcto, pero joder como deseo a este chico) y se dejó llevar por su instinto, lentamente levantó sus brazos mientras le decía... perdona, uf... ¿Te hice daño?... él, la miró y sonrió con una sonrisa que se clasificaba como XXX, totalmente sensual e incitadora, ella bajo su mirada haciendo ver que se sentía avergonzada, tímida. Y él sin retirar sus manos de su cintura acercó su boca a su oreja y le susurró... eres mi diablillo, hace tiempo que te deseo...

La joven comenzó a sudar, o a sentir, o a imaginar, y él la atrajo hasta pegar su cuerpo, ella sentía el calor de su pecho en su pecho y su aliento en su cuello... sentía como bajo su pantalón, pegado a su pubis latía casi tan incontenible como el de ella (su sexo). Levantó la cabeza y vio como aquellos labios carnosos se acercaban agrandándose hacía los de ella y cerró los ojos... Él la empujó hasta el final del vagón, arrinconándola, su cuerpo estaba pegado al de ella, y sus poros comenzaban a erizarse mientras pensaba y deseaba lo que aquel hombre quería provocar en su cuerpo, sintió como su mano se posaba en su nuca y la acercaba hacia sus labios, pegó su boca a la ella y con su lengua fue abriendo sus labios poco a poco hasta lograr que su boca se abriera para recibir su lengua caliente, cerró los ojos, y sintió como aquella lengua examinaba toda su boca y entonces la de él comenzó a batirse en duelo con ella, intercambiaron aquella saliva llena de deseo... a la vez que sentían como su sexo también comenzaba a babear, ella sentía su tanga más que húmeda... mientras su mano había ido bajando lentamente por su cuello hasta pararse sobre uno de sus pechos, sentía sus dedos buscando su pezón erecto, y siguió besando aquella boca, al abrir los ojos posó su mirada a la de él, lo observó completamente excitado y se pegó aun más a su cuerpo para sentir la dureza de su p??? bajo el pantalón, los dedos de el chico pellizcaron el pezón durante unos segundos, luego su mano bajó hasta la cintura y se metió por debajo de su falda acariciándole un glúteo, lo apretó y lo soltó, sacó la mano y la metió entre sus cuerpos, a la altura del pubis, con sus dedos levantó poco a poco la falda y... Las piernas de la muchacha reaccionaron con ansiedad, casi sin darse cuenta ella las abrió para facilitar que su mano se metiera entre ellas, notó su calor por encima del tanga, y él tocó suavemente la tela mojada... acercó su boca a su oreja y mientras lamía y mordisqueaba su lóbulo ... le dijo: Nena, estás muy mojada... me gusta verte y sentirte tan caliente... Con un dedo separó el tanga... y rozó suavemente el vello púbico, entonces ella recordó que estaban en un vagón del metro, y levantó la mirada por encima de su hombro... de toda la gente que iba en el vagón, solo una mujer se había dado cuenta de lo que estaban haciendo, sus ojos se encontraron con su mirada y la notó excitada, casi le rogaba con los ojos que continuaran, la mujer sentada presionaba sus piernas mientras las manos estaban posadas sobre ellas. Sin embargo, la chica estaba deseando que el metiera los dedos en la rajita ardiente, necesitaba que la masturbara sin piedad... y quería que aquella mujer viera como aquel hombre la hacía temblar, intentaba ahogar sus gemidos, y para ello pegaba la boca a la suya, chupándosela frenéticamente...sin dejar de mirar a los ojos de aquella mujer... él comenzó a abrir sus labios con dos de sus dedos y las piernas de ella se abrieron aun más.... sentía como si una cascada bajara por sus muslos...

La mano de ella empujó la suya haciéndole meter uno de sus dedos en la gruta ya tan mojada que incluso unas gotitas cayeron al suelo del vagón, luego ella desabrocho la cremallera del vaquero y metió la mano buscando su p??? tan duro como una roca... le desabrochó el botón y bajó su slip para dejar totalmente libre aquel falo hinchado... le bajó la piel y sentía en la mano sus fluidos de deseo... sus dedos mojados comenzaron a jugar con su glande acariciando sus bordes y jugueteando con su frenillo, luego la mano se cerró alrededor de su p??? y comenzó a subir y bajar su piel... despacio, lentamente mientras le miraba a los ojos y sentía como ahora ya eran dos de sus dedos los que entraban en la cuevita babosa... él comenzó a acelerar el ritmo y al mismo tiempo la mano también batía aquel miembro más deprisa, la mujer los miraba con ojos desorbitados y sus manos se escondían ahora bajo su falda, se abrió de piernas y se veía como metía sus dedos bajo las faldas y comenzaba a restregarse el coño con vehemencia... mientras se chupaba y mordisqueaba el labio inferior, a la vez las manos de ellos aceleraban más y más, mientras restregaban sus pechos apretándose hasta casi hacerse daño... de pronto, él mordió la oreja de ella y sacó de un golpe sus dedos, en ese momento ella sintió como si la vaciará y un escalofrío le recorrió toda la espalda... y gemía con la boca apretada a la de él... La mano de ella chorreaba sintiendo los latidos de su p??? mientras se vaciaba y caía al suelo caliente. La mujer se retorcía en el asiento intentando contener sus gemidos... Los chicos estaban en éxtasis, luego se miraron… los tres, sintiendo una sensación tan agradable que les daba igual si alguien más los había observado... él sacó su mano de la tanga y la puso en el pecho de ella... se la secó con el sujetador y sacó un kleenes de su bolsillo y lo pasó entre los dos hasta la mano de ella, luego sacó otro y con él se envolvió el p??? que comenzaba a hacerse pequeño... se lo guardó bajo el slip cerró su cremallera, mientras la besaba mirándola a los ojos... la mujer los miró y con su boca hizo un gesto de lanzarles un beso y se le veía en los labios un...Gracias... me habéis hecho sentir... La chica movió sus caderas para que el tanga se colocara en su sitio y le miró a los ojos... sonrío con malicia y le dijo suavemente: Encantada de haberte conocido... él le respondió: Igualmente preciosa... en ese momento el tren comenzó a frenar justo en la estación de ella... Se separaron y cada uno se dirigió a la puerta preparándose para salir, la mujer también se levantó y se colocó en la puerta más allá, lanzándole a ella una gran y amplia sonrisa... la joven también sonrío y fijó su vista en la puerta esperando a que el tren parara y se abriera... Ella sentía la mirada de él clavada en su espalda, pero ella no se voltio... El tren se paró y las puertas se abrieron con su sonido hidráulico... Ella bajó y se quedó quieta, de espaldas al vagón, respiro profundamente... y cuando escucho el silbato de partida, dio la vuelta, miró dentro del vagón....... y él ya no estaba ahí... cerró los ojos y los volvió a abrir... escudriño todo el espacio que las ventanillas le dejaban ver mientras el tren se marchaba y no estaba... no estaba, volvió a cerrarlos y pensó... quizás ha sido solo un sueño... parpadeo y miró a su alrededor... la mujer estaba sentada en un banco con el bolso sobre las piernas buscando algo dentro de el... sintió su mirada y levantó la suya, la miró como si no la hubiera visto nunca... Entonces, se dijo para sus adentros... ha sido un sueño... ha sido un sueño... e instintivamente llevó su mano entre las piernas... estaba mojada… completamente mojada, metió la mano en el bolso para coger un chicle... y su mano tocó un kleenes arrugado, se sorprendió porque ella no usa kleenes... ¿Acaso fue un sueño?.


CUENTO DE AMOR DE LA VIDA REAL

Hola, ya me encuentro de regreso con la imaginación fresca y con las pilas bien puestas, gracias a las vacaciones maravillosas y revitalizantes, que disfrute mucho al lado de mi pareja y con la mayoría de mi familia. Nuevamente les doy la bienvenida a todo el que visite mi página, un caluroso saludo a cada uno de ustedes, mis cariños y gracias… Así que… entren, miren, opinen y disfruten.

Tal vez porque el Amor es un gran motor de inspiración y conquista universal, la imaginación y creatividad en este aspecto consigue satisfacer las expectativas de toda clase de lectores. Es que el amor es, casi con seguridad, el sentimiento más movilizador a la hora de escribir.

Así como el amor no reconoce sexo ni edad a la hora de surgir entre dos personas, tampoco distingue géneros literarios entre poesías, cuentos o novelas. Por ese motivo, además de inspirar una enorme cantidad de poemas y novelas, también ha servido de musa para muchos en la creación de cuentos… cuentos impregnados de un sentimiento universal que, sin embargo, puede presentar características muy diferentes entre una persona u otra. Hay amores puros y cristalinos, otros son sórdidos y complejos; hay amores eternos mientras algunos son fugaces. Lo bueno para los amantes de la lectura es que siempre habrá personas dispuestas a plasmarlos sobre el papel.

Modestia parte, pero a mí las musas de vez en cuando me visitan… y me regalan esto… Hoy una vez más quise compartirlo con ustedes.



REGALO DE CUMPLEAÑOS CON SORPRESA (Cuento)

Cuando sonó el despertador a la 6:30, ella no sospechaba que aquel sería un día difícil de olvidar, que 8 horas después la palabra sorpresa se le haría carne.

No hubo ningún presagio que le advirtiera. Solo fue un ruido en seco, de golpe, y el ascensor se detuvo, entre el piso 10 y 9. Y allí estaba ella, atrapada en el ascensor, el día de su cumpleaños 26, con un desconocido... En realidad, eso era hasta ese momento, un desconocido. No recordaba exactamente su nombre, Yorman o Yofran, solo que hacía poco trabajaba en el área de sistemas. Asfixiada por el encierro, solo le bastaron un par de segundos para quedar presa del pánico, y el ataque de nervios fue incontenible.

-!Vaneris! Tranquila. Todo va a estar bien!!!- le gritó él, mientras la sujetaba fuertemente de los brazos. Ella quedo atónita, estática. Aquel adonis, por quien suspiraban sus compañeras de oficina, alguien a quien no había cruzado más de 3 veces en un mes, sabía su nombre, el de una simple pasante de contaduría. Trató de tranquilizarse, mientras lo escuchaba hablar pausadamente, mientras le clavaba su mirada azul profundo en el alma.

Pasaron los minutos, 15 o 30... no pudo precisar, y sus suaves y dulces palabras lograron que se sintiera terriblemente protegida con su presencia, como si se conocieran de otra vida. Mientras charlaban, sentados en el piso del ascensor, el tiempo pareció detenerse, congelarse. Casi había olvidado lo que sucedía, hasta que él dijo: ¿Puedo hacerte un regalo de cumpleaños? Ella asintió sutilmente, mientras lo sentía aproximarse. Con sus generosas y suaves manos, tomo su cara, y la besó... dulcemente... intensamente... profundamente... Ella se apartó, pero no pudo escapar. Él con su brazo rodeó su cintura y volvió a besarla. Su resistencia declinaba, mientras su cuerpo se estremecía al sentir su calor tan cerca. Minutos después, su cuerpo y el de ella eran uno solo. Aquella era, sin lugar a dudas la experiencia sexual más intensa que jamás había vivido. Su regalo... su sorpresa....

Cuando llegaron los bomberos a rescatarlos, habían pasado 3 horas y media, pero para Vaneris fue como un año entre sus brazos. Se despidieron en el estacionamiento con la promesa de hablarse más tarde. Ella llegó a casa, muy confundida, turbada, inquieta, no lograba sacarlo de su mente y menos de su piel.

Una cena en casa de los padres de Vaneris la esperaba, para festejar su cumpleaños. Al llegar, la recibió su hermana diciendo: -Que bueno que llegaste. Te tengo una sorpresa: él es Yorman, mi novio.

- Feliz cumpleaños. Es un placer conocerte - dijo con su mirada azul profundo, el mismo hombre que le había hecho el amor en un ascensor, 6 horas antes...

domingo, 9 de enero de 2011

NO SE TRATABA DE AMOR - POR ÉL - QUIÉN TE AME



NO SE TRATABA DE AMOR


Y fue este mismo puño el que con sangre juró que no se trataba de amor.
No sé cuantas lluvias habrán pasado desde entonces, sólo puedo asegurarles que su corazón bebió cada una de ellas, como si fuesen lágrimas de paz para su alma. No sé cuantos momentos verdaderos le di, pero puedo decirles que él los convirtió en únicos. Tampoco recuerdo el dolor que dejaba su aroma luego de cada final, luego de cada partida… Es que era tan bonito verlo regresar, así… como un niño pidiendo perdón… así… como un caballero robando su reina.


Dejé de creer en él… la noche que dejó de mentirme palabras de amor. Entonces, siendo parte de sus sueños, comencé a creer en ellos.
Y tu pregunta viene como puñal incrédulo… ¿Cómo existe tal historia de amor estando tan separados y tan íntimamente ligados uno con el otro? Y mi respuesta es tan simple… Pasa cualquier tarde por aquella esquina… Y verás dos corazones heridos, bailando en un charco y sanándose con esperanzas. Y verás la simpleza de dos vidas separadas, riéndose de ellos mismos, en cada encuentro. Y se va sin lágrimas… y vuelve con sueños…


Por eso para cada mañana le dejé todos mis sentidos, para cada despertar, puse mi corazón a su lado, sólo para que le cuente sus sueños.
En cada tarde de domingo lo recordaría, riéndome en mi propia complicidad. Y para cada noche, cualquiera sea, quedaría velando como una estrella… sólo para darle mi luz a su lado más oscuro. Se llevó en su boca el sonido de mi risa. Supo embriagarse con el sabor de mis lágrimas y dibujó mis ojos con el color de su sangre… para que ya no me vaya de su memoria.

Y cualquier final en esta historia sería divino porque la historia empieza con cada final y termina siempre cada vez que despierta de su sueño. Mientras todo sigue afuera como siempre… él se vuelve más real y yo… yo había jurado que no se trataba de amor.





POR ÉL


Cuando descubrí el sonido de su voz, no imaginaba las sensaciones que venían detrás.

Cuando levanté mis ojos y lo vi, no supe que sería capaz de cambiar el rumbo de mi piel.

Tan fugaz como eterno fue el beso que mordía el olvido y un adiós,
que sin poder explicar nada fui levantando barreras y ocultando el pecado inocente de llevar su nombre apretado en mi boca.


Hasta que un día… caminando me di cuenta que volaba,
entonces dejé la tierra donde sembraba mis sueños y me fui a su cielo cosechando la risa.


Lo quise completo, con mi furia de mujer, la lealtad de una amiga, la preocupación de una madre y la confianza ciega de ser cómplice.


Quisiera contar todo aquello que me dio, pero hay ciertos amores que se llevan con un silencio egoísta, y solo aquel que lo vive y lo siente, tiene derecho a saber.


Solo me animo a decir que cambió de manera maravillosa y sorprendente mi vida entera y no hay de que arrepentirme, todo lo volvería a repetir.


Hoy que el tiempo pasó y mis palabras suenan mas calmas…
escucho su adiós tapando mis oídos… y rezo para que no sea verdad.
Aunque dejándolo, le demostraría que supe entender todo y cada cosa que me enseñó.


Pero entonces no sabría en qué manos dejar libre a mi cuerpo…No encontraría donde enterrar mis miedos, ni sabría de donde nacerán mis sueños. Cómo le cuento a su alma que por el soy capaz de privarme hasta del marrón de sus ojos, solo para que comience otra vez… Cómo le explico, que puedo tener palabras nuevas y hasta un nombre distinto, sólo para seguir estando.


Perdí todos los temores a su lado… sé que hoy puedo vivir sin él, porque lo llevo conmigo. Y mientras sigue sorprendiendo con su locura mi cordura… Acá estoy yo, haciéndome fuerte para escuchar algún día, el silencio de su risa, desde la distancia.




QUIEN TE AME


Quien te ame, clausurará todos los caminos y solamente dejará abierto el que conduce a cualquier capricho tuyo, entenderá que no existe tesoro que compre tu abrazo sencillo e inesperado cualquier domingo luminoso, la ternura inocente de tu cabeza silenciosa apoyada en mi hombro o el radiante escándalo de tu alegría desparramada por la ciudad.


Quien te ame, te convertirá, henchido de orgullo, en el único y recurrente tema de conversación, desafiando indiferencias, miradas réprobas y gestos de hastío. Siempre estarás ahí, presente, señalando caminos, rompiendo esquemas, trastocando verdades, convirtiendo la vida en divino abismo, marcando y demostrando el invalorable precio de un Te Quiero.


Quien te ame, descubrirá la vida en la planicie de tu pecho. Aprenderá otra vez lo que es vivir y no recordará nada que haya ocurrido antes del desbocado latir de tu pecho desnudo, del olor profundo del sudor del amor, la milagrosa multiplicación de las estrellas o de la mirada sin remedio de tu corazón que observa los vidrios rotos del sosiego.


Quien te ame, paseará orgulloso con el premio de tu sonrisa por cualquier calle de la alegría, tomará atajos que conduzcan a tu eternidad, y buscará ansiosa tu abrazo pues entenderá finalmente el misterioso significado de la oscuridad y el secreto.


Quien te ame, sentirá la inconmensurable angustia de tan solo un minuto de tu ausencia y el infinito placer de la posibilidad de tu cercanía.


Quien te ame, esperará cada uno de los minutos que llenan seis horas enteras, mientras pasea su soledad por la ciudad, al tiempo que deshoja los pétalos de un llanto escondido, cuenta transeúntes, gotas de lluvia, hojas caídas o cualquier vaguedad sin importancia. Allá, en un rincón secreto del corazón, se hace notable que una esperanza se desangra incontenible.


Quien te ame, recorrerá incansable mil kilómetros para ver apenas tu sonrisa por cinco preciosos e interminables minutos. Aún así, se sentirá satisfecha y depositará resignada el sudor y el cansancio del camino en cualquier bolsillo del olvido.


Qué… ¿Por qué sé todo esto?... “Sencillamente porque TE AMO.

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COMO SOY - RECUERDOS - EL DÍA QUE ME QUISISTE

Soy entre el cielo y el infierno.

Ni ángel ni demonio...

Un suspiro de luz

entre las alas de una mariposa...

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COMO SOY...

Soy la persona que escribe, perceptiva como sensible, tan real como palpable.

Soy el reflejo de tus ojos en la tarde; o la caricia que se escapa de tus manos.

Soy esquemática, ordenada, obsesiva, delirante…

Soy mucho más que mil palabras, y al mismo tiempo un susurro en la noche.

Soy capaz de adivinarte en mis sueños, y saber cuándo necesitas mi abrazo.
Soy clara, transparente, etérea, por eso me escondo en el laberinto.

Soy versátil, adaptable, moldeable, precisa…

Soy el arista de un proyecto en construcción.

Soy un cofre para tus secretos.

Soy la que espera, pero sin detener la marcha.

Soy la que llora en silencio, tus silencios.

Soy mis errores multiplicados por cien.

Soy imperfecta.

Soy el capricho de un Dios inquieto.

Soy la curiosidad del saber, la pregunta y la respuesta.

Soy el pentagrama de una sinfonía inconclusa.

Soy tu caricia rodando la curva de mi cintura.

Soy, ni ángel ni demonio, entre el cielo y el infierno, un suspiro de luz entre las alas de una mariposa…

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RECUERDOS

Los recuerdos por lo general llegan cuando no los espero. Llegan y se quedan, se instalan. Juegan a las escondidas en mi laberinto. Son la materia insustanciada de mi memoria... Algunos tienen ese olor a olvido, tan difícil de olvidar. Otros saben a fruta fresca, y tiene el color de la primavera. Ellos son la causa de mi mirada color sepia...

Los recuerdos son los flashes del pasado que vuelven tarareando esa vieja canción, y caminan a mi lado. Se cuelan en mi alma y me salen por las manos... Algunos los guardo en una caja, camuflados en el papel de un chocolate o en un par de líneas. Otros me miran desde las fotos en la pared. Están por todas partes: entre mis lápices, en mis libros, en los cajones de mi ropa. Yo creo que no, pero ellos están, esperando el momento de sorprenderme.

Son ese dolor en el medio del pecho...
El vacío en la boca del estómago...
El corazón latiendo a mil por hora...
La sonrisa en mis labios...
La marca de mi lágrima sobre la almohada...

Sus recuerdos son la mejor excusa para esperarlo... pero también para olvidarlo... ¿Por qué me costará tanto?...


EL DÍA QUE ME QUISISTE

Tus ojos fueron el puerto de mis deseos. Sembrando silencios en el eco de tu boca, me fui vistiendo de soledades llenas de tu risa y así anduve siempre buscando. Eternizaba tu nombre cada noche en lo más prohibido de mis ansias y te recostabas en el hueco que quedaba entre mis sueños y mi alma. Qué es lo que no hubiese dejado por tu amor, si hasta mi pasado entero y mi futuro incierto lo dejé a tu criterio… Hubiese dejado todo, menos a ti. El día que me quisiste, no hubo sol ni luna… Mis ojos no se perdieron en los tuyos, pues ellos al fin descansaron en mí. El día que me quisiste se desprometieron las promesas y no hubo que inventar esquinas donde los besos crecían. Tan eterno como efímero fue sentirte mío, que aún palpita en mi sangre tu ley y mis manos llevan la línea de tu vida ya perdida… Perdida para este corazón, que de tanto correr para alcanzarte, quedó latiendo en el asfalto de tu silencio. El día que me quieras, la primavera mentirá un verano, la noche se hará tarde muy temprano… Tanto que enfermaran de otoño los inviernos. Y mientras espero ese día, sigo buscándote… Hasta el día que vuelvas a quererme.

REFLEJATE - SUSPENSIÓN - INSENSIBLE



REFLEJÁTE

Un saludo, una mirada fugaz. Un guiño del ojo del alma propiciado por Eros. Su despiste no quiso dar cuenta de ello, por eso siguió bailando en su ensueño de perfección de aquel momento. Era feliz simplemente por estar allí, con la música, el lugar, la gente, todo parecía haberse reunido exclusivamente para su felicidad. La lluvia, la compañía, las miradas, los vestidos, la novedad; la belleza visual se depositaba en cada cosa que se moviese o no, pero que era perfecto sólo pertenecer a esa tierra. Su andar desesperado de emoción llevaba más de una semana, las manos ansiosas, la cámara siempre lista, sus movimientos latinos quieren salir a flote por sentirse extranjera en busca de diversión y de alguna manera un crecimiento personal. Cada movimiento parece premeditado, pero la naturalidad se le hace parte del cuerpo y la extrañeza del sitio nuevo penetra sus células, le eriza la piel y el escalofrío toma la forma de una mano que roza su cuello, su espalda y crea esa sensación de frío en sus senos.


Una sonrisa, un roce fugaz. Una declaración de amor efímera grita la boca de su alma. El alcohol hizo no dar cuenta de eso, por lo que siguió bailando aquella música que detestaba, pero que, por alguna razón inexplicable, se había convertido en algo hipnotizante que le hacía mover el cuerpo incansablemente. La lluvia, la compañía, los vestidos, todo se le hacía familiar y disfrutaba de la sensación de encaje, pensó “he encontrado la llave que abre el secreto de la tranquilidad de mi alma” mientras pisaba la tierra. Todo se le hace surrealista y se repite incansablemente que no lo puede creer, está feliz, casi con el alma transportada del cuerpo, viendo desde arriba el panorama de sus días perfectos. Las luces fueron captadas por sus ojos y encerradas en su pupila por la negrura cautivante, el brillo tenía vida dentro de las dos cavidades verdes y blancas y rojas y negras y aguadas, fueron testigo y guardianes de todo lo que vino después, que pasó al cerebro, al alma, hizo memoria en el cuerpo. Una palabra, una química menos fugaz. Una entrega en alma y cuerpo hace la imaginación. La picardía propiciada por el alcohol dio cuenta de ello, pero siguió bailando la música horrible y hablando con una confianza que sólo nace de relaciones de una vida anterior. La lluvia, el calor del cuerpo, el roce de manos, todo lo disfrutaba y lo vivía con naturalidad; no pensaba nada en aquel momento dominada por un halo de comodidad grandioso. El surrealismo es asentado en el alma y la felicidad, consciente de su estado pronto a extinguirse (aunque de manera forzada), es más vitalizadora y tangible que nunca. Por primera vez sus sentidos enloquecen, toman vida propia: El corazón late rápidamente, las manos tiemblan, el estómago alborota a sus huéspedes que responden con cosquilleos y los músculos faciales toman vida propia causando sonrisas tontas e inesperadas.


Un beso, un recuerdo inolvidable. Los labios, la lengua, las manos jugaron tiernamente entre la boca y el cuello. El alcohol, el viaje, la felicidad adictiva, el bienestar inexplicable hicieron caso omiso de la locura y la hicieron dejarse llevar. Bailaba al son de la música que odiaba, tocaba a quien le gustaba, hablaba de todo, besaba sin parar y con la sensación más divina que sintió en cualquier otro beso. Química, sensualidad, deseo. La lluvia, el abrazo que nace del invierno, el beso que nace del abrazo, la felicidad de pertenecer por un instante a la tierra que entre sueños tiene vida propia. Todo se hace memoria y se idealiza, la misma mano de escalofrío recorre el cuerpo, los sentidos vuelven a enloquecer ¡Allí viene la sonrisa inesperada!















SUSPENSIÓN


Escribir desde la turbulencia: Desahogo necesario.

Escribir desde la felicidad: Manera más hermosa de demostrar el afecto.

Escribir desde la tristeza: Empeño en vivir emocionalmente desde el pasado.

Escribir desde la paz relajante: Lo hago ahora en este mismo instante.


Una vaga sensación de satisfacción me deja como flotando en el aire, en una atmósfera extraña de suspensión que me permite tranquilidad y me mantiene añorante de la ignorancia del porvenir.


El tiempo de la soledad necesaria y de mirar atrás sin arrepentimientos, ni de actitudes, ni de respuestas, ni de búsquedas, sólo la satisfacción de que supiste vivir extremamente algo por primera vez en tu vida y aunque eso te llevó a la felicidad o tristezas exageradas, al menos sabes que supiste con honestidad vivir al límite por una vez.


Sin mayores reflexiones ni melancolías reprimidas es el turno de la dejadez… del dejar fluir y tan sólo esperar que todo llegue en su momento indicado y así el río de la vida va retomando su curso natural con un torrente que genera sonidos estimulantes para la siempre hermosa paz del silencio satisfactorio que no enmudece ni ensordece... sólo existe.



INSENSIBLE


Hay pequeños actos, casi insignificantes para mÍ, en los cuales me siento fuera de la realidad; y ésta, aun más dura y cruel, no me toca... Yo paso, sigo mi camino sin detenerme, ciega y sorda... como encapsulada en mi burbuja impermeable... Y aquello, que su supone debería infundirme pena o compasión... no me provoca nada, o en el peor de los casos, una rebelde bronca.


Algunos me llamaran indiferente... fría... insensible... Pero eso tampoco me mueve... ¿Será que estoy inmunizada de la realidad? ¿O qué tanto absurdo termino por agotarme? ¿Será que mi pragmatismo inundó ni corazón? ¿O qué para resistir, oculte mi sensibilidad tras la muralla?...


De todos los rótulos que recibí, éste es el que menos sentí… ¿Casualidad?.

LOS AMANTES - EL PATITO FEO


LOS AMANTES (Cuento)

En una habitación cualquiera, a media luz, lejos del ruido de la calle, dos cuerpos juegan el eterno juego de la seducción. Las manos, que buscan rincones ocultos, van a su paso dibujando la silueta, y adivinando el calor de su cuerpo. Poco a poco, caen las prendas, y dejan así, el pudor a flor de piel. No importa el frío de la noche, aquí se respira pasión por cada rincón. Los amantes se funden en un abrazo sublime. No es posible determinar dónde comienza el cuerpo de él, ni donde acaba el de ella. Son solo uno, en la máxima expresión de la pasión. Los besos emigran de los labios buscando nuevos horizontes, recorriendo su piel, su pecho, más al sur, bebiendo de su manantial; mientras que las caricias descubren rincones mágicos que irradian solo placer. El calor sube tanto que parece el trópico, y no una noche de junio en el hemisferio sur. No se oye nada en la habitación, solo el lujurioso roce de los cuerpos sudorosos, con la respiración entrecortada. La cama deja de ser el escenario físico, dando paso a una especie de danza ritual entre dos cuerpos que siguen siendo uno solo... Él arrincona el cuerpo de ella contra la pared, y dibuja caminos errantes en su espalda con su lengua. Las manos de ella juegan en su entrepierna, atrapando con ellas toda su masculinidad erguida. Vuelven a fundirse en un abrazo mas allá de la piel, y las sabanas, aun tibias, los recibe nuevamente y los cobija. No importa nada mas en ese momento, ni el frío de afuera, ni los autos que pasan en la calle, nada... solo la pasión de los cuerpos. Y por fin, luego de un sin fin de besos y caricias, llega el clímax tan buscado. El corazón de ella parece querer escapar de su pecho, pero el abrazo de él, la contiene. Poco a poco, la respiración se hace más pausada, y todo parece recobrar su ritmo. Los cuerpos siguen abrazados, y la pasión a dado lugar ahora, a la ternura. La temperatura comienza a descender lentamente, pero bajo las sabanas sigue siendo el trópico... Hablan un poco, de nada y de todo; de cosas banales; del silencio de la noche... Al cabo de un rato, ella se incorpora y comienza a vestirse.


- ¿Qué haces?

- Me voy... es tarde...


Él intenta tímidamente retenerla, estirándole la mano, tratando de alcanzar lo inalcanzable, pero sin éxito. La mira mientras ella se arregla, acostado en la cama. Insiste:


- Y si te quedas...

- No puedo, tengo cosas que hacer mañana temprano...


Sigue observándola desde la cama. Ella mira el reloj: 3:45 a.m. y pide un taxi por teléfono. A los cinco minutos suena el portero.


- Llego el taxi. Me voy... chao...


El se levanta de la cama y la acompaña a la puerta. Solo un suave beso en los labios como despedida.


Ya en el auto, luego de darle la dirección al chofer, ella se pregunta cuantas noches más como ésta, deberá robarle, cuantos besos más tendrá que compartir, hasta sentir que él, por fin, no la dejara ir. Entonces se pregunta si vale realmente la pena. Si tiene sentido insistir, y regalarle su amor a alguien que parece no valorarla, no merecerla... Ella hubiera deseado que él la retuviera entre sus brazos, que no la dejara ir, que descubrieran juntos el amanecer. Pero siente que solo es un juego en que la única que pierde es ella. Se siente frágil, vulnerable, sin defensas, ante un hombre que conoce sus puntos débiles. Es más fuerte la soledad que siente ahora, que toda la pasión de hace unas horas. Sabe que esto no es lo que quiere, que necesita algo más que un par de horas de pasión robadas. Ella espera descubrir un amor verdadero. Tiempo, solo el tiempo será capaz, de aclarar su pensamiento, y sobre todo su corazón...





PATITO FEO

Si, lo confieso: yo quería ser modelo... En plena era de la pizza con champagne, yo padecía mi adolescencia. Obnubilada por la frivolidad, soñaba con pasarelas, campañas publicitarias y portadas de revistas. Toda mi humanidad fotografiada en grandes posters o gigantografías por toda la ciudad. Con el tiempo llegarían incluso, las grandes marcas en las capitales de la moda: Milán, Paris, New York... “El sueño perfecto, para la muñequita perfecta”. Pero... yo no soy perfecta...

La madre naturaleza, me negó unos cuantos centímetros a la estatura de mi cuerpo, y en eso no hay bisturí que lo resuelva. Rodeada por compañeras bien altas, que si reunían todas las condiciones, formaban parte de las agencias locales, y participaban de los famosos scoutings nacionales, abandoné la idea. Es que eso de pasarme los días a manzana, compota y agua mineral para mantener el peso, no me convencía del todo. Con tanta lolita alrededor, de más está aclarar que nunca conquisté al galán del curso, pero si gane en 2 ocasiones las elecciones y fui Reina del Deporte y otra Reina de la Primavera; además, ya estando en secundaria se fijo en mi el maestro más joven, apuesto y deseado por todas las adolescentes, llegue a ser en esa época la más envidiada. Así más cerca del “Patito feo”, que de la “Barbie”, y convencida que la imagen no lo es todo, decidí mirar hacia adentro, descubrirme: escribir... pintar… soñar... Así fue que al terminar la secundaria, mi imagen de chica intelectual estaba muy bien consolidada.


Poco a poco, fui perdiendo contacto con mis compañeras modelos, es que preferí amistades más profundas. Solo las he visto ocasionalmente en algún encuentro de ex alumnos o algo similar. Chicas perfectas, de carreras perfectas, con matrimonios perfectos, e hijos prefectos, ¿Felices? No lo sé, aparentemente sí. Solo un detalle, ahora son ellas las que miran un dejo de envidia en los ojos. A mí, al patito feo, a la intelectual... ¿Será por el hecho que en ellas se nota claramente el paso de los años, y a mí la gente me da menos años que ellas?. No lo sé. No creo que ninguna se atreva a admitirlo...


sábado, 8 de enero de 2011

EL ARREBATO DE VIVIR

portada

El Arrebato de Vivir

“Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada,

Rompiéndo en mil trocitos mi parte más exacta,

Pequeña teoría convertida en un montón de palabras,

Que vuelven solas a casa”